jueves, 21 de noviembre de 2013

Échales de tu barrio.



          Las prostitutas no tienen bastante con ser explotadas salvajemente a conciencia por las mafias que se aprovechan de ellas hasta las últimas consecuencias, con el obvio beneplácito estatal, cuyas estructuras, lejos de mantener una lucha por la defensa de la dignidad y derechos que, como personas y como mujeres les pertenecen a tal colectivo, se dedican a reprimirlas mediante multas y detenciones en lugar de atacar a sus explotadores, cosa que se hace en contadas ocasiones y no siempre con mucha intensidad.

            Las prostitutas, tanto por su oficio, como por su posición subyugada y de esclavitud, como por ser mujeres, se encuentran en uno de los escalones más bajos en lo que a indefensión se refiere; si éstas, como suele ocurrir, además son inmigrantes y carecen de papeles, ocuparán un escalón más bajo aún, uno que les conduce, irremediablemente, por la fuerza y contra su voluntad hacia una infecta cloaca de la que difícilmente podrán escapar.

            No es nada nuevo hablar de policías que se aprovechan de ellas (léase vejaciones, violaciones, maltratos y demás acciones propias de mentes podridas) durante los turnos de trabajo de éstos (da grima llamar a sus funciones “trabajo”), horas que son costeadas con nuestro dinero, con el sudor de tantxs y tantxs de nosotrxs. Pero un hecho recientemente conocido que se dio en Villaverde hace que no podamos quedar en silencio ni impasibles ante tales hechos, puesto que ya esto es la gota que colma el vaso (¡qué gran falsedad ésta! El vaso se colmó hace muchas décadas).

            Víctor M. G., agente de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado, ha sido expulsado del cuerpo de policía tras ser condenado a 10 años y 6 meses de prisión (veremos lo que cumple y cómo lo cumple) por la Sección 1ª de la Audiencia Provincial de Madrid por un delito de agresión sexual contra una prostituta de la colonia Marconi, a la cual maniató con unas bridas y la metió en la parte trasera del coche (cabe señalar que las puertas de atrás de los coches policiales no pueden ser abiertas desde dentro, lo que imposibilita la escapada), la llevó a una zona apartada, la vejó y la violó. La mujer era inmigrante y carecía de papeles. Tras la violenta agresión, un taxista la recogería, completamente desnuda, llevándola a una comisaría de Getafe. El agente en cuestión, por cierto, había ejercido con anterioridad en el País Vasco en funciones de acción antiterrorista (ese término tan manido como difuso). 

            Este suceso, adquiere un cariz especialmente grave al entrelazarse un hecho de violencia machista con otro de abuso de poder.

            No es este el único caso en el que un policía utiliza su privilegiada situación para extender, de forma indiscriminada y descontrolada, la opresión y represión tan características de este sistema injusto, desigual, troglodita y criminal que padecemos. Estamos hartxs de acudir a manifestaciones en las que nos apalean, de que invadan con su habitual falta de humanidad nuestros hogares para dejarnos en la calle. Hartxs de que nos sancionen, multen, coaccionen. Hartxs de que se entrometan e intenten censurar las asambleas que se dan en nuestras calles. Hartxs de ver cómo su presencia se ha incrementado en nuestros barrios, por los que pasean vigilantes y chulescos. Hartxs de sus redadas racistas, de sus arbitrarios registros a ciertos locales, bares y otros espacios. Hartxs de sus detenciones, de sus torturas en comisaría, de que nos pongan a la puerta del presidio. Hartxs de su fascismo latente y de sus persecuciones políticas. Hartxs de los ladridos y mordiscos que, como perrxs de presa obedientes y sumisxs que son, dirigen hacia nosotrxs. ¡Estamos hartxs de la policía!

Ataca al patriarcado, al machismo, y al sistema que los protege.
Defiende tu clase y tu dignidad.
Organízate contra su opresión: Fuera policía de nuestras calles.

martes, 5 de noviembre de 2013

Paseo histórico por Madrid.

En tiempos de constantes ataques a la Educación y al acceso libre a la cultura, realizar actos que nos pongan en contacto con el conocimiento que se nos niega también supone una forma de acción en toda regla.

Desde el CRP de Villaverde, hemos querido organizar un paseo histórico por Madrid en el que trataremos, de forma general y amena, algunas de las miles de historias que permanecen ocultas de forma intencionada por parte del Estado y su organización de las formas educativas, culturales y de ocio.

El sábado 16 de noviembre, a las 12:00 h., saldremos desde el Ayuntamiento de Madrid (Palacio de las Comunicaciones), haciendo un recorrido en el que encontraremos impactos de balas, atentados, enrevesadas tramas políticas, revueltas estudiantiles, curiosidades...

La cultura y el conocimiento son dos poderosas armas contra el poder: ven y ármate. Te esperamos.

lunes, 28 de octubre de 2013

Espacio liberado en Villaverde.


Desde el CRP Villaverde, queremos celebrar la existencia de un espacio liberado en Villaverde Bajo " C.S.O.A. La Forja" que hemos tenido la ocasión de conocer recientemente. Tienen actividades programadas para los próximos días a las que os animamos a pasaros, así como a conocer el espacio y a la gente que lo gestionan. Os dejamos un link para que les conozcáis mejor: https://www.facebook.com/csoalaforja.villata       

lunes, 8 de julio de 2013

La extrema derecha al servicio del capitalismo.

           Un joven anticapitalista francés ha sido asesinado por la extrema derecha. Los medios y los dirigentes políticos han procurado, como en otras ocasiones, presentar las cosas como un hecho aislado o como una consecuencia de las “guerras entre bandas”, entre “radicales y extremistas”, que es el adjetivo bajo el que pretenden aglutinar a fascistas, comunistas o anarquistas, para así confundirlo todo: “los extremos se tocan”, no existen diferencias entre los “radicales” de izquierda y los de derecha... En fin, los lugares comunes del discurso oficial que nos son tan familiares.

            ¿Pero qué hay realmente detrás de éste y de otros asesinatos cometidos por la extrema derecha? ¿Los extremos se tocan y unos y otros “radicales” son en esencia lo mismo o, por el contrario, un extremo está al servicio de los Estados capitalistas y el otro extremo representa la oposición y el combate contra esos mismos Estados capitalistas?

            En nuestra opinión, las acciones de la extrema derecha son parte integrante de la estrategia represiva de los Estados capitalistas, y esto se pone particularmente de manifiesto en los períodos de crisis y de agudización de la conflictividad social, como lo es el que estamos atravesando. Los incontrolados de la extrema derecha no lo son tanto y de un modo u otro son los Estados capitalistas los que dirigen sus pasos, dejándoles hacer o directamente marcando objetivos.

            Alguien puede pensar que la extrema derecha no son más que una panda de descerebrados que actúan guiados por una especie de instinto depredador, lo que, en ocasiones, les lleva a cometer algún asesinato. Sin embargo, es precisamente esto lo que les hace tan útiles para los Estados capitalistas.

            En nuestro país, encontramos numerosos ejemplos de utilización de la extrema derecha para la eliminación de objetivos concretos y de otros más o menos casuales. Durante la farsa transicional, la extrema derecha jugó un papel fundamental a la hora de imponer a sangre y fuego el proyecto continuista del franquismo, asesinando a militantes destacados del independentismo vasco, comunistas, anarquistas, a todos aquellos que no se creían el cuento de la llamada reforma política. Entonces, también se presentaba a la extrema derecha como incontrolada. Pero es bien conocido que quienes estaban detrás del Batallón Vasco-Español, de los Guerrilleros de Cristo Rey o de cualquier otra bandera de conveniencia del terrorismo de Estado eran mandos de la policía, de la guardia civil y de los servicios de inteligencia, aplicando la estrategia marcada por las más altas instituciones del Estado. No en vano, se dice que la transición se impuso sobre dos elementos: la demagogia y el terror. Donde no llegaba la demagogia, actuaba el terror. Y este terror unas veces adoptaba la forma de represión institucional y otras las de la guerra sucia. Si bien, en este país, las fronteras entre la represión política legal y la guerra sucia nunca han sido muy claras; se ha dado siempre una especie de hibridación entre ambas.

Más tarde, en los 80, con el GAL, también se utilizó a mercenarios de la extrema derecha francesa, italiana y de otras nacionalidades. En este caso, el papel del Estado es aún más evidente, puesto que se llegó a procesar y condenar a los mandos policiales, de la guardia civil y a algún ministro y secretario de Estado que no sólo dirigían las operaciones del GAL, sino que, en algún caso, tomaron parte activa en ellas. Aunque hay que decir que tales condenas no llegaron a cumplirse en ningún caso. El Estado, de una manera o de otra, supo perdonar a quienes tan heroicamente (arrancando uñas y practicando las más sádicas formas de tortura, como en el caso de Lasa y Zabala) cumplieron con el sacrosanto deber de defender a la patria de la amenaza rojo-separatista. Por otro lado, las responsabilidades llegaban aún más arriba, es decir, a personalidades como el expresidente Felipe González y sin ninguna duda al propio Borbón. La “justicia”, no obstante, no quiso llegar tan lejos. Esa misma “justicia” no es sino otra institución del Estado burgués, como lo es la presidencia del gobierno o la monarquía, y no era cuestión de ponerse excesivamente rigurosos a la hora de enjuiciar nimiedades tales como una trama de terrorismo de Estado.

También nos aclara muchas cosas el trato dispensado a los elementos de la extrema derecha implicados en las diferentes tramas del terrorismo de Estado, no sólo en la del GAL. A los pocos que fueron procesados, se les aplicaron condenas irrisorias por hechos gravísimos, y ninguna de ellas fueron tampoco cumplidas de manera efectiva: libertades condicionales y terceros grados concedidos antes de tiempo y varias fugas aprovechando las salidas de prisión impidieron su cumplimiento. Caso conocido es el de Ricardo Sainz de Ynestrillas, procesado por el asesinato de Josu Miguruza, el cual sería puesto en libertad.

Además, nos encontramos con que notorios asesinos fascistas han sido, al menos hasta hace unos meses, estrechos colaboradores de la policía y la guardia civil. Tal es el caso del asesino de la estudiante Yolanda González, brutalmente asesinada a finales de los 70. Recientemente, fue noticia destacada en varios periódicos, como El País o El Mundo, que su asesino trabajaba como informático para la policía y la guardia civil en cuestiones relacionadas con la llamada lucha antiterrorista. Por otra parte, un miembro de la Triple A fue guardaespaldas del ex ministro franquista Fraga Iribarne, el asesino de los obreros de Vitoria cuando desempeñaba las funciones de ministro de gobernación.
Y no hace falta esforzarse mucho para encontrar otros casos similares. ¿A quién le puede extrañar la complicidad entre la extrema derecha y un Estado que ni de lejos puede ser considerado como democrático? ¿Un Estado, cuya jefatura la ostenta un rey impuesto por el genocida Franco? ¿Un Estado que no depuró ni los cuerpos represivos ni el ejército del franquismo? ¿Un Estado en el que los cargos políticos del franquismo continuaron siéndolo en la “democracia”, considerándose a algunos de ellos (Adolfo Suárez, entre otros) como los “padres de la democracia”?

         Consideramos que el combate contra la extrema derecha es otra expresión más de la lucha de clases y, por tanto, de la lucha contra el Estado capitalista al que esta extrema derecha sirve. Con el aumento de la conflictividad social, va a aumentar sin duda esta instrumentalización de los elementos ultraderechistas, particularmente, en el Estado español, dadas sus especiales características. El capitalismo no va a escatimar ningún medio, ni legal ni ilegal, para intentar evitar que su crisis económica, en combinación con su crisis política, se convierta en la base sobre la que se articule un movimiento que esté en disposición de iniciar un proceso de transformación social revolucionaria. La lucha por la superación del capitalismo no es, no puede ser y no va a ser un camino de rosas.

martes, 18 de junio de 2013

Charla " De aquella Transición, esta represión, y lo que viene..."




Desde el CRP de Villaverde os convocamos a la charla "De aquella Transición, esta represión, y lo que viene...". Será el viernes 28 de junio a las 19:00 h., en el Paseo de Alberto Palacios 2, en el Ateneo Libertario de Villaverde. La ponencia correrá a cargo de Juan Manuel Olarieta, abogado y represaliado político.


La charla tendrá por objeto el análisis de la represión política en el Estado español desde la Transición hasta el día de hoy, con el fin de entender tal proceso represivo, tomar mayor conciencia del mismo y de lo que está por llegar.